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Textos Varios (3)

Textos Varios (3)

“No sé por cuanto tiempo practiqué la pose. 

Mientras pensaba que podían llegar en cualquier momento, ellas aparecieron frente a mi. Y la verdad es que casi ni miré a Minah, quizás porque lo único que podía hacer era sonreírle a Kazuki (siempre manteniendo la postura que pensé que me quedaba mejor). Ella caminaba directo hacia mí, desviando regularmente la mirada entre los autos, la gente y yo, pero traía una sonrisa pícara en el rostro; una sonrisa de niña a punto de cometer una maldad y eso me encantaba.
Esa noche no pude dejar de mirarla. Su boca al reírse, su gesto serio al hablar, su postura; toda ella era hermosa. Minah parecía no darse cuenta o era excelente disimulando.
En cierto momento de la noche y a causa de una broma, Zaki me dijo juguetonamente “tonto” y en ese momento mi cabeza explotó, porque me dí cuenta que tenía razón. Era un tonto -y aún hoy lo sigo siendo-. 
- Si, soy un tonto.- respondí.
- ¿Por qué?- preguntó con interés y una mirada rara.
- Porque soy un tonto.- dije simplemente y ella no volvió a preguntar.

Caminamos un par de cuadras los tres y por poco caballero que suene, ellas me estaban acompañando a tomar el bus de regreso a casa.
Al llegar a la parada, aprovechando que Minah cuidaba por si venía el colectivo y Zaki me abrazaba para despedirse, la besé. Y lo hice con todo el temor y la certeza de recibir un golpe bien merecido, pero ella sólo se abrazo mas a mí y se dejó besar. Muy de vez en cuando se dejaba ver así de frágil, pero yo no supe darme cuenta de ello en ese momento.

Desde esa noche, no pude dejar de pensar en ella, incluso al estar con mi novia. Comencé a creer que podría tenerlas a las dos, realmente deseaba creer que podía. En todo caso nunca en mi vida he estado más equivocado que en ese momento.”

Textos Varios (2)

Textos Varios (2)

Texto del 21-09-09,

A veces a la medianoche, cuando estás recostado en la oscuridad, te das cuenta que ese momento, fácilmente podría ser un sueño… O a veces incluso una pesadilla.

En tu cama mullida, con algunas luces ajenas escapándose al interior del cuarto, estás solo.

Y flotas…

Pero no es real, porque sabés que estás acostado, respirando el aire extraño y siempre nuevo de la madrugada por llegar. Es raro, sentís como si todos los sentimientos fuesen mas poderosos que a la luz del día. La soledad es más intensa, la tristeza mas perforante, el desconcierto es mayor, y sin embargo la tranquilidad también lo es. Sabés que todo va a terminar al dormir, porque luego de esa centésima que puede llegar a durar el sueño o así como después de esos que parecen interminables, cuando vuelvas a abrir los ojos, todo habrá pasado.

Y efectivamente eso te pasa. Entre tanto agobio, de repente encontrás paz, te desconectas y te dormís. Y allí la nada. Llegás a un espacio tan personal, tan secreto, que la mayoría de las veces no llegás a recordarlo. Es como el color blanco, es como la ausencia. Pero como nada dura para siempre, un ruido lejano te va despertando, se acerca a vos (¿o vos te acercás al ruido?), y ese ruido puede ser lo mas común del mundo. Puede ser el despertador, puede ser el gato, puede ser el televisor… O simplemente el día.

Abris los ojos para no darte cuenta de forma conciente de que súbitamente todo vuelve a su lugar aburrido y monótono.

Felicitaciones, llegaste al nuevo día. Todo lo que sentiste anoche, ahora parece un sueño extraño y bizarro. Un sueño que nunca ocurrió…

Textos Varios (1)

Textos Varios (1)

Cierto tiempo atrás, decidí subir textos propios a este blog pero por diversos motivos nunca lo hice (Creo que el principal fue… paja). Así que ahora subo uno. Como nunca pienso en los nombres, nombro cada archivo de texto con el día y la hora en que lo guardé por primera vez. Este es del 11 de Mayo de 2008, a las 23.39hs.

Estaba sentado y mirando hacia el cielo lavanda durante esa extraña tarde de mayo, con esa casi olvidada sensación de nervios en el estómago.

Con el televisor en silencio, la música de alguna radio lejana encendida y el centrifugado del lavarropa, toda la escena parecía antinatural. Incluso su presencia en el mundo… Y se sintió de repente, totalmente descentrado.
Lo que sucedía realmente, estaba muy encerrado dentro de las paredes mentales que él mismo había construido. Estaba sintiéndose vulnerable y desprotegido…
No, no era eso tampoco…. solo tenía miedo, porque en algún lugar, más lejos de ahí de lo que pudiera soportar, estaba “Ella”.

“Ella” y esa otra persona.

Podían estar en cualquier situación íntima imaginable. Desde charlando en el living, hasta recuperando la respiración en la cama de él.
Por más “Te amo” que el escuchaba de su boca, por mas frases de contención que leía de ella, siempre existían dos cosas en su mente… La primera, trataba de que aquellas inmensas palabras, eran siempre compartidas entre él y esa otra persona. La segunda, y aún peor que la primera, lo llevaba a pensar en que él olvidaría su amor por ella en cualquier momento.

En ese mismo instante, en medio de ese universo distorsionado que le presentaba la realidad, aquel idiota hombre se dio cuenta que no encontraba realmente cual escenario era peor… Si el llanto de ella por terminar con su amor primero, o su llanto al encontrar que el amante había olvidado su amor por ella en algún lugar discreto pero muy poco elegante.

Toda la situación era triste, tanto en sus diversos escenarios como en su resolución. Por mas frases de alivio y esperanza que él estúpidamente se decía, el final parecía más vivo que nunca. Ahora, mas que en ningún otro momento de su vida, deseaba ser fuerte y determinado, porque el futuro que veía dentro de su cabeza no le gustaba en lo más mínimo. Como en toda historia de amor barata, siempre el malo termina muerto, y en este caso, el malo y el muerto eran por relación absoluta la misma persona…

…Él mismo.

Entradas relacionadas:
El único texto que me gusta y que aún así considero que no es bueno :S

http://sacipa.wordpress.com/2009/02/19/tf/

¿Podrían leerlo, plis? Es cortito. Dejen comentario! >__<

TF

TF

- “Y todo depende del punto en que lo observes”, dijo con voz impasible mientras cruzaba sus piernas al sentarse en el sofá.
Y yo estoy en la misma habitación que ella, pero no estoy ni siquiera a su lado. Ella está en otro plano, es otra existencia. Es el caos de la creación y la quietud del final. Todo junto, mezclado y revuelto en un solo cuerpo.
La observo mientras el humo se aleja de sus labios y no puedo evitar sentirme desalmado. Ella sigue hablando… sola y para sí misma. Solo en sus oídos tiene sentido su lenguaje; mientras que para mí, sus palabras son kilómetros, y mientras más derrama su boca, a más distancia me arroja. Es el momento donde sádicamente reconozco que nunca debería haber abandonado nada por ella, por una ilusión, por un espejismo malvado. Que mi vida era mejor sin ni siquiera su atrevida figura. Y puedo jurar ante mí mismo, ante el cielo y los dioses creados por el hombre, que fue culpa de mi propia estupidez el haber osado intentar conquistar el infinito de su mente, de su alma y de su cuerpo…
… Porque ahora ella está frente a mi, y a pesar de que su mirada se fija en mis ojos, ella me traspasa y me trasparenta.
… Porque al final de este trágico relato, ya no voy a existir más.
… Porque su nada me habrá inundado y solo formaré parte de otro recuerdo, de alguien que alguna vez existió en su inmensidad.

Y este es el relato que envié al concurso organizado por la U de Salamanca y la Fundación el Libro para escritores argentinos y españoles.

Más info del concurso en el site de la Universidad de Salamanca, o si no, esperen a la próxima entrada que voy a comentar mejor este tema.

fragmento -?-

fragmento -?-

No se por cuanto tiempo practiqué la pose.

Mientras pensaba que podían llegar en cualquier momento, aparecieron frente a mi. Casi ni mire a Minah porque lo único que podía hacer, era sonreírle a Kazuki (siempre manteniendo la postura que pensé que me quedaba mejor). Ella caminaba directo hacia mi, desviando regularmente la mirada entre los autos, la gente y yo, pero traía una sonrisa pícara en el rostro; una sonrisa de niña a punto de cometer una maldad, que me encantaba.

Esa noche no pude dejar de mirarla. Su boca al reírse, su gesto serio al hablar, su postura; toda ella era hermosa. Minah no parecía darse cuenta o era excelente disimulando.

En cierto momento de la noche y a causa de una broma, Zaki me dijo juguetonamente “tonto”; y allí mismo mi cabeza explotó, porque me di cuenta que tenía razón. Era un tonto -y lo sigo siendo-.

- Si, soy un tonto.- respondi.

- ¿Por que?- pregunto con interés y una mirada rara.

- Porque soy un tonto.- dije simplemente y ella no volvió a preguntar.

Caminamos un par de cuadras los tres. Por poco caballero que suene, ellas me estaban acompañando a tomar el bus de regreso a casa. Al llegar a la parada, aprovechando que Minah cuidaba por si venía el colectivo y zaki me abrazaba para despedirse, la besé. Y lo hice con todo el temor y la certeza de recibir un golpe bien merecido, pero ella sólo se abrazo mas a mi y se dejó besar. Muy de vez en cuando se dejaba ver así de frágil, pero yo no supe darme cuenta de ello en ese momento. Desde esa noche, no pude dejar de pensar en ella, incluso al estar con mi novia. Comenze a creer que podría tenerlas a las dos, realmente deseaba creer que podía. En todo caso nunca en mi vida he estado mas equivocado que en ese momento.